Sergio/ febrero 24, 2022/ Nutrición

En cuanto comienza a vislumbrarse la llegada del verano, comienzan a proliferar las llamadas “dietas milagro”, unos regímenes que garantizan una increíble pérdida de peso para estar estupendos cuando lleguen esos meses de lucir tipito en las playas.

Sin embargo, la mayoría de esas dietas que puedes encontrar en internet pueden poner en peligro tu salud ya que carecen de rigor científico que las avale, se basan en prohibiciones de alimentos que pueden desencadenar carencias de vitaminas o minerales y, por último, la mayoría provocan el “efecto rebote” que hace que después se cojan los kilos perdidos, incluso en mucha mayor proporción.

Por todo ello, si quieres perder peso de manera saludable y segura, lo mejor es que acudas a un equipo de nutricionistas que diseñen un plan nutricional con el que, además de perder esos kilos de más, mejores tu salud y bienestar.

Pérdida de peso segura: cuatro opciones.

Cuando acudes a un equipo profesional, este analizará tu condición física para diseñar una dieta personalizada que no ponga en riesgo tu salud y te ayude a adoptar unos hábitos alimenticios más saludables.

En función de diferentes aspectos, te aconsejarán seguir una dieta u otra pero estas cuatro son algunas de las más seguidas por los nutricionistas. Te explicamos sus principales características para que las conozcas aunque insistimos: debes acudir a un especialista que elabore tu plan alimenticio y siga tu evolución si quieres perder peso de manera segura.

1.- Dieta hipocalórica

Esta dieta permite comer prácticamente de todos los grupos alimentarios pero siempre teniendo en cuenta que no puedes superar una determinada ingesta calórica.

Es decir, esta dieta ajusta la cantidad de alimento a las características físicas y el grado de actividad de una persona para que ingiera solo las calorías que necesita y no se produzca una acumulación de reservas. Se pueden realizar hasta cinco comidas al día limitando la cantidad de grasas, azúcares y sal para alcanzar los objetivos de pérdida de peso planteados.

2.- Dieta por puntos

En esta dieta también se pueden consumir alimentos de todos los grupos siempre que se haga de forma equilibrada. Pero para elaborar tu menú diario debes tener en cuenta una tabla de puntos que clasifica cada alimento en función de sus propiedades y aportes nutricionales.

La dinámica de esta dieta consiste en que combines los alimentos como quieras siempre que no superes nunca el número de puntos diario indicado para ti en función de tus características físicas, actividad, necesidades y objetivos.

3.- Dieta proteica

Esta dieta, muy popular, se basa en la ingesta de alimentos con alto contenido proteico como es el caso de la carne, el pescado o los lácteos. Se excluyen otros grupos alimenticios como las frutas y las verduras, de ahí que sea una dieta que debe ser realizada siempre bajo la supervisión de un equipo de expertos.

Una dieta proteica aporta proteínas purificadas de alto valor biológico que ayudan a mantener la masa muscular a la vez que se produce una pérdida de tejido grasa como principal efecto de la restricción casi total de azúcares.

4.- Dieta metabólica

En la dieta metabólica se fija un objetivo a alcanzar en 21 días a través de la ingesta de todos los grupos alimenticios. Algunos de ellos los debes consumir de manera muy limitada y siempre controlando la cantidad de alimento que se consume.

La mayor parte de alimentos de esta dieta son proteínas que provienen de carne, pescado, huevos, lácteos… mientras que el consumo de azúcares y de hidratos de carbono se restringe casi en su totalidad. No es una dieta 100 % proteica porque permite el consumo de fruta y verdura, pero sí se asemeja bastante. Con esta dieta se activa el metabolismo, tiene un efecto détox y alcaliniza el cuerpo mejorando el pH corporal.

 

Queremos incidir en la necesidad de ponerse en manos especialistas si quieres conseguir esa pérdida de peso que deseas. Es la única manera de alcanzar los objetivos de manera segura y que estos se sostengan en el tiempo sin que se produzca el temido efecto rebote. Además, es fundamental que acompañes la dieta de hábitos saludables como realizar ejercicio regularmente o beber bastante agua.

 

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