Sergio/ mayo 19, 2022/ Odontología

Como ya hemos visto algunos de los problemas dentales más comunes que sufren los adultos, hoy vamos a centrarnos en uno que suele afectar en mayor medida a los niños/as. Nos estamos refiriendo a la mordida cruzada de la que seguro has oído hablar en numerosas ocasiones, pero ¿sabes realmente en qué consiste? Y lo más, importante, ¿sabes cuáles son los principales motivos que la causan? Te lo contamos a continuación en estas líneas.

¿Qué es la mordida cruzada?

La mordida cruzada es una de las diferentes formas en las que se manifiesta la maloclusión dental. Se produce por una incorrecta relación entre el maxilar superior y la mandíbula y es más frecuente en niños que deben seguir un tratamiento adecuado para corregirla.

En una mordida normal, los dientes de la arcada superior sobresalen ligeramente por delante de los dientes de la arcada inferior. Sin embargo, cuando una persona sufre mordida cruzada, los dientes de la arcada superior quedan en una posición por detrás de los de la inferior, algo que provoca numerosas consecuencias:

  • Daños en los propios dientes y en los tejidos blandos.
  • Sobrecarga de la mandíbula
  • Dificultad para llevar a cabo una correcta higiene bucal.
  • Dolores de cabeza.
  • Acúfenos o tinnitus.
  • Mareos
  • Problemas maxilofaciales más severos.

¿Por qué se produce la mordida cruzada?

Los motivos por lo que surge este problema son diversos e incluso en ocasiones intervendrán más de uno. Estos que enumeramos a continuación son algunos de los más comunes:

1.- Herencia genética:

Es bastante frecuente que un niño que tiene mordida cruzada lo haya heredado de alguno de sus progenitores que también la sufrieron en su día, o puede que la sigan sufriendo.

2.- Mala respiración:

Cuando una persona se acostumbra a respirar por la boca y la tiene de manera constante abierta para hacerlo, puede surgir este problema de oclusión.

3.- Colocación inadecuada de la lengua:

Se trata de un hábito que suele adquirirse a edades muy tempranas y que contribuye a que se produzca este problema. Cuando un niño adopta posturas linguales que empujen los dientes inferiores hacia adelante, y lo hace de manera continuada, puede acabar apareciendo.

4.- Succión del dedo pulgar:

Ese famoso dedo gordo que algunos niños no son capaces a sacar de la boca como si fuera su chupete puede acarrear tips bucodentales que desencadenen en este fenómeno.

5.- Postura constante al dormir:

Aunque parezca raro, es bastante frecuente que este problema lo sufran niños que cuando eran bebés dormían de un mismo lado o no intercalaban los lados en las tomas.

6.- Diferencias en el tamaño de los dientes:

También puede darse el caso que un niño tenga menos desarrollados los dientes de la arcada superiores que se quedan retraídos respecto a los de abajo. No encajan bien y se produce un problema de maloclusión.

Corregir una mordida cruzada en niños es mucho más sencillo que en personas adultas. Aunque muchos adolescentes y personas mayores cuyos huesos de la cara ya están formados podrán hacerlo mediante un adecuado tratamiento de ortodoncia.

En otros casos, es necesario realizar un tratamiento de cirugía ortognática al tratarse de mordidas cruzadas más severas en las que existen una mayor desviación mandibular o un paladar muy estrecho que impide comer y tragar con normalidad o da lugar a trastornos de ATM más incapacitantes.

 

Lo importante en las mordidas cruzadas es detectar este problema a tiempo para poder comenzar a corregirlo a una edad temprana. De ahí la importancia de que los más pequeños acudan también al dentista a realizar las revisiones pertinentes que permitan evitar problemas futuros más graves.

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