¿Eres una de esas personas que necesita que todas las perchas de su armario tengan la misma dirección y, cuando no es así, siente la imperiosa necesidad de girar aquellas que rompen el orden de su guardarropa y, de paso, el de su cabeza? ¿Has pensado que tienes un TOC relacionado con el orden y la disposición de los objetos?
Antes de nada debes saber que, aunque seas un tanto maniático/a del orden, el citado ejemplo de las perchas no quiere decir que padezcas un TOC o Trastorno Obsesivo Compulsivo. Este tipo de trastornos psicológicos reúnen una serie de características que son las que te vamos a contar a continuación en este artículo.
¿Cuándo podemos hablar realmente de TOC?
Los Trastornos Obsesivos Compulsivos (TOC) pertenecen a los llamados Trastornos de la Ansiedad y son diagnosticados a algo más de un 2% de la población de nuestro país.
Aunque es difícil determinar en términos científicos qué los causan y a qué edad tienden a manifestarse, todo parece indicar que estos trastornos se muestran de manera activa antes de los 20 años y, en ocasiones, pueden ganar en intensidad a medida que la persona que los sufre se va haciendo mayor.
La Asociación Psiquiátrica Americana describe estos trastornos como la “presencia de pensamientos, impulsos, imágenes o comportamientos recurrentes y persistentes que se experimentan como intrusos y que llegan a causar ansiedad o malestar significativo”.
Los criterios que más peso adquieren a la hora de diagnosticar estas obsesiones y compulsiones y que tienen en cuenta los expertos son estos tres:
- Provocan un malestar clínico importante.
- Implican una pérdida de tiempo (al menos más de 1 hora al día)
- Interfieren marcadamente en la vida diaria del individuo que lo sufre, tanto a nivel laboral como personal.
No existen patrones de frecuencia real de un TOC ya que cada paciente lo desarrolla de forma diferente. De la misma forma, es difícil establecer las causas de estos trastornos, aunque todo apunta a que puede tratarse de una combinación de varias como la herencia genética, la existencia de un acontecimiento que actúa como desencadenante (enfermedad, divorcio, fallecimiento de un ser querido…), la educación recibida en la infancia o la convivencia con personas que ya lo padecían.
¿Qué problemas cognitivos aparecen asociados a él?
Por otro lado, también es importante destacar que las personas que sufren este tipo de problema suelen presentar alteraciones a nivel del lóbulo frontal del cerebro, lo que les puede causar dificultades a la hora de procesar información o de segregar sustancias como la serotonina, implicada en las causas de este trastorno.
Está demostrado que existe una relación entre ciertos problemas cognitivos y los Trastornos Obsesivos Compulsivos. De hecho, se ha comprobado que un alto porcentaje de pacientes que sufren este problema experimentan dificultades en la memoria proactiva, la toma de decisiones o la capacidad para resolver problemas sencillos.
El perfeccionismo, la responsabilidad extrema y la intolerancia hacia comportamientos contrarios a los suyos, completarían este cuadro de deficiencias psicológicas y cognitivas relacionadas con los TOC.
¿Qué hacer si crees sufrir un TOC?
Pues como hemos dicho, no hay que confundir ciertas manías o costumbres adquiridas y practicadas de manera más radical con lo que es un verdadero TOC, algo que solo podrá diagnosticar un equipo de psicólogos expertos.
Cuando se confirma la sospecha y una persona padece un Trastorno Obsesivo Compulsivo existen diferentes terapias para mejorar esta situación. Una de las más recurridas por los centros de psicología es la orientación cognitivo conductual. Con este tipo de terapias se realiza un análisis funcional que permite determinar las características del TOC que sufre un paciente, hacer que se exponga a sus obsesiones y enseñarle a prevenir la respuesta que suele tener ante ellas, es decir, el comportamiento compulsivo.
Es importante saber detectar y actuar contra este tipo problemas ya que algunos TOCs pueden alterar el bienestar emocional y la vida cotidiana de las personas que viven atrapadas en sus propias obsesiones. Recuerda la importancia de cuidar tu salud mental, tal y como te hemos contado aquí.